Negocio

Cómo calcular el precio de una impresión 3D sin trabajar gratis

Cobrar «por gramo» es la forma más rápida de perder plata sin darse cuenta. Esta es la estructura completa de costos de una pieza impresa, término por término, para que armés tu propia cotización con tus números.

Steven Galo8 min de lectura

En corto

El precio de una pieza impresa no es el plástico: es material más desperdicio, más electricidad, más tiempo de máquina, más tu trabajo, más empaque y envío, y sobre todo eso un margen. Cobrar solo los gramos deja por fuera entre la mitad y dos tercios del costo real. La fórmula completa está más abajo y podés aplicarla con tus propios números.

La fórmula completa

Empecemos por el final. El costo de producir una unidad se compone así:

Costo por unidad

material + purga + electricidad + tiempo de máquina + trabajo + empaque + (envío ÷ unidades)

Y el precio de venta sale de aplicarle a ese costo una reserva para fallos y un margen. Cada término tiene su sección más abajo, porque el error típico no es calcular mal: es olvidar términos completos.

Recomendación de Tuanis3D
Qué suele quedar fuera de una cotización improvisada
Término¿Se suele contar?Por qué importa
Material de la piezaCasi siempreEs lo único que muchos cobran.
Purga y desperdicioCasi nuncaEn multicolor puede superar al material de la pieza.
ElectricidadA vecesPoco por pieza, significativo al mes.
Tiempo de máquinaRara vezLa impresora se gasta y no puede hacer otra cosa mientras.
Tu trabajoCasi nuncaPreparar, vigilar, quitar soportes y lijar toma horas reales.
Empaque y envíoA vecesSe paga aunque no se cobre.
FallosCasi nuncaUna pieza fallida se paga con las que sí salieron.

Material puesto en el taller

El costo por gramo no es el precio de la etiqueta dividido entre mil. Es el precio puesto en tu taller, que incluye todo lo que pagaste para tener ese rollo en la mano.

  • Precio del rollo.
  • Envío o flete hasta Costa Rica.
  • Impuestos y trámites de importación, si aplican.
  • Todo eso dividido entre los gramos utilizables del rollo, no entre los gramos nominales.

El detalle de los gramos utilizables

Del final de un rollo siempre queda un remanente que no alcanza para una pieza completa. Si calculás sobre el peso nominal, ese sobrante lo estás regalando. Descontalo del divisor.

Con el costo por gramo ya definido, el material de una pieza es simplemente los gramos que reporta el laminador multiplicados por ese costo. Ese número del laminador es una estimación bastante buena, pero sigue siendo una estimación: depende del perfil y del modelo.

Purga y desperdicio: el término olvidado

Acá está la diferencia más grande entre una cotización real y una improvisada, sobre todo si imprimís a varios colores.

En un sistema de cambio automático de material, cada cambio de color obliga a purgar la boquilla: se expulsa material del color anterior hasta que sale limpio el nuevo. Ese plástico se paga igual que el de la pieza, pero termina en la basura.

Cómo lo calculamos en Tuanis3D

purga (g) = gramos de la pieza × porcentaje de purga × (número de colores − 1). La resta de uno es clave: con un solo color no hay cambios, así que no hay purga. Con cuatro colores hay tres transiciones que pagar.

Además de la purga hay otro desperdicio que también se paga: soportes, falda o balsa, torres de purga y las piezas de prueba antes de dar por buena la configuración.

Ojo con esto

El porcentaje de purga depende de tu máquina, del material y de qué tan contrastantes sean los colores: pasar de blanco a negro cuesta mucho más que pasar entre dos tonos parecidos. Medí el tuyo comparando el gasto real del rollo contra lo que reportó el laminador; no copiés un porcentaje de internet.

Electricidad y tiempo de máquina

Son dos cosas distintas y conviene no mezclarlas, porque una es chica y la otra no.

La electricidad se calcula con el consumo de la impresora, las horas de impresión y tu tarifa eléctrica del periodo. Tomá la tarifa de tu propio recibo: varía según la distribuidora, el bloque de consumo y el momento del año, así que no sirve un valor promedio de internet.

El tiempo de máquina es otra cosa y suele pesar más. Cubre que la impresora se desgasta, que hay que darle mantenimiento y repuestos, que a veces falla, y que mientras hace tu pieza no puede hacer otra. Se cobra como una tarifa por hora de impresión.

  • Depreciación: lo que costó la máquina repartido entre las horas útiles que esperás sacarle.
  • Mantenimiento y repuestos: boquillas, placas, correas, limpieza.
  • Riesgo de fallo: una impresión larga que se arruina a las diez horas se paga sola.
  • Disponibilidad: la máquina ocupada no está disponible para otro pedido.

Diseño, preparación y postproceso

Esta es la parte que más se regala, y la más difícil de recuperar después: si acostumbrás al cliente a que el diseño es gratis, no hay vuelta atrás.

  • Diseño o modelado: se cobra por hora y aparte de la impresión. Si el cliente trae el archivo listo, este término no existe.
  • Preparación: orientar, laminar, elegir soportes y revisar el modelo. Aunque el archivo venga listo, esto toma tiempo.
  • Vigilancia: las primeras capas rara vez se dejan solas.
  • Postproceso: quitar soportes, lijar, pegar piezas, pintar. En algunas piezas es más tiempo que la impresión misma.

Cómo cobrar el diseño sin espantar al cliente

Separalo en la cotización como una línea propia y explicá que es un trabajo único: si mañana pide diez unidades más de la misma pieza, ese costo no se repite. Así el cliente entiende que está comprando un activo, no un recargo.

Empaque, entrega e impuestos

  • Empaque: caja, bolsa, protección, etiqueta. Chico por unidad, constante en todos los pedidos.
  • Envío: se reparte entre las unidades del pedido. Por eso una unidad suelta sale proporcionalmente más cara que diez.
  • Impuestos: según tu situación tributaria. Definí desde el principio si tus precios se muestran con impuesto incluido o aparte, y aplicá el mismo criterio siempre.

Sobre las compras en dólares: si comprás filamento en USD y vendés en colones, no congelés el tipo de cambio del día que compraste. Revisá el costo por gramo cuando el tipo de cambio se mueva de forma apreciable, o vas a estar vendiendo con el costo del año pasado.

Contingencia y margen

Son dos conceptos distintos que mucha gente junta, y de ahí sale la sensación de «vendo bastante pero no me queda nada».

  • Contingencia es la reserva para fallos: impresiones que se arruinan, piezas que hay que repetir, material perdido en pruebas. No es ganancia, es costo esperado.
  • Margen es lo que queda para que el negocio crezca: reponer la máquina, comprar inventario, pagar tu tiempo de administración y, sí, ganar.

Cómo estimar tu porcentaje de fallos

Contá durante un mes cuántas impresiones tuviste que repetir y cuánto material se perdió. Ese es tu porcentaje real, y suele ser más alto de lo que uno cree. Es un dato tuyo: depende de tu máquina, tus materiales y qué tan complejas son tus piezas.

No publicamos acá nuestros porcentajes ni nuestras tarifas internas, porque son números de nuestro negocio y no serían útiles para el tuyo: dependen de la máquina, del volumen y de los costos locales de cada quien. Lo que sí sirve —y es lo que estás leyendo— es la estructura.

Cómo armar tu cotización

Con la estructura clara, el cálculo se hace en este orden. Completá cada línea con tus propios datos:

Plantilla de cotización

  1. 1. Material

    Gramos de la pieza según el laminador × tu costo por gramo puesto en taller.

  2. 2. Purga y desperdicio

    Gramos × tu porcentaje de purga × (colores − 1), más soportes, balsa y torres de purga.

  3. 3. Electricidad

    Consumo de tu impresora × horas de impresión × tu tarifa del recibo.

  4. 4. Tiempo de máquina

    Horas de impresión × tu tarifa horaria de máquina.

  5. 5. Trabajo

    Horas de diseño, preparación y postproceso × tu tarifa horaria. El diseño va en línea aparte.

  6. 6. Empaque y envío

    Empaque por unidad, más el envío dividido entre las unidades del pedido.

  7. 7. Contingencia

    Sumá tu porcentaje de fallos sobre el subtotal anterior.

  8. 8. Margen

    Aplicá tu margen sobre el costo total. Eso da el precio de venta.

  9. 9. Impuesto

    Según tu situación, incluido o aparte, pero siempre con el mismo criterio.

Pedidos de varias unidades

No multipliques el precio unitario por la cantidad y ya. El diseño se cobra una sola vez, el envío se reparte y las horas de preparación no se repiten por unidad. Por eso diez piezas iguales no cuestan diez veces una, y por eso conviene cotizar el pedido completo en vez de por pieza.

¿Precio fijo, «desde» o cotización?

  • Precio fijo para productos propios de catálogo, donde ya conocés gramos, tiempo y acabado. Es lo que permite vender sin cotizar cada vez.
  • Precio «desde» para familias de piezas que varían de tamaño. Es honesto siempre que digás de qué depende el aumento.
  • Cotización para todo lo personalizado. Cualquier pieza nueva tiene incógnitas —orientación, soportes, acabado— que solo se resuelven mirando el modelo.

Ojo con esto

Dar un precio por WhatsApp sin ver el modelo es la forma más común de perder plata: la pieza que parecía sencilla llega con voladizos, paredes finas y un acabado que exige dos horas de lijado.

Preguntas frecuentes

¿Se puede cobrar solo por gramo?

Se puede, pero se pierde plata. El material suele ser una fracción del costo real: quedan por fuera la purga, la electricidad, el tiempo de máquina, tu trabajo, el empaque y la reserva para fallos. El precio por gramo funciona solo como referencia rápida para piezas muy parecidas entre sí.

¿Cuánto hay que reservar para fallos?

No hay un porcentaje universal: depende de tu máquina, tus materiales y la complejidad de tus piezas. La forma de saberlo es contar durante un mes cuántas impresiones tuviste que repetir y cuánto material se perdió; ese es tu número real.

¿Cómo se cobra el diseño?

Por hora y como línea separada de la impresión, porque es un trabajo único que no se repite si el cliente vuelve a pedir la misma pieza. Si el cliente trae el archivo listo, ese cargo no existe.

¿Por qué diez piezas no cuestan diez veces una?

Porque el diseño se cobra una sola vez, el envío se reparte entre todas las unidades y la preparación no se repite por pieza. Solo el material, la purga, la electricidad y el tiempo de máquina escalan con la cantidad.

¿Cómo manejo el tipo de cambio si compro filamento en dólares?

No congelés el tipo de cambio del día de la compra. Recalculá tu costo por gramo cuando el tipo de cambio se mueva de forma apreciable; si no, vas a estar vendiendo con costos desactualizados.

Fuentes

Las especificaciones cambian. Cada fuente indica la fecha en que la consultamos.

¿Tenés un proyecto en mente?

Mandanos el archivo, la foto o la idea y te cotizamos sin compromiso.

Cotizar mi proyecto

Seguí leyendo